Las
infecciones en el oído medio son frecuentes,
especialmente en niños pequeños. Una infección (o inflamación)
puede ser o aguda o crónica. Generalmente, una infección del oído
aguda es dolorosa, y debe ser examinada y tratada por un médico.
| Cualquiera puede
tener una infección del oído medio crónica que, a pesar
de no ser dolorosa, puede desembocar en una perdida auditiva
conductiva
importante. Infecciones del oído medio que no son tratadas
pueden causar complicaciones graves, como por ejemplo
perdidas auditivas neurosensoriales,
mareos, parálisis faciales u otras infecciones, como la
meningitis. |
|