* Lo que hay que ver...

    San Sebastian es una bella ciudad abierta al mar, con sus playas de Ondarreta, La Concha y la Zurrriola, y tres pequeños montes: Igueldo, Urgul y Ulía, custodiando la ciudad y bordeando la costa. 
    Los Cubos de Moneo albergan el Palacio de Congresos y Auditorio del Kursaal. Es una obra de vanguardia de Rafael Moneo, Premio Pritzker de Arquitectura, que ha supuesto una inversión de 10.000 millones de pesetas. Edificio controvertido desde que se conoció el proyecto, y discutido todavía por algunos donostiarras, poco a poco va ensamblándose en el paisaje de la ciudad, creando esa nueva identidad del San Sebastian del siglo XXI.
    El Museo de San Telmo, situado junto a la Parte Vieja y el comienzo del Paseo Nuevo.  Ubicado en el antiguo convento dominico (1530 - 1550), con un  estilo transición entre gótico y renacentista a base de columnas y arcos de medio punto y una bóveda de crucería, contiene colección arqueológico, sección etnográfica vasca y Bellas Artes.
Durante tres siglos el edificio fue residencia de los Padres Dominicos. En 1836 fue destinado a Cuartel de Artillería. Ya en el siglo XX fue recuperado para la ciudad, procediéndose a su adaptación para Museo Municipal. Amplios fondos arqueológicos y etnológicos conviven junto a una colección pictórica en la que sobresalen tres "grecos" y dos salas monográficas dedicadas a Zuloaga y Ortiz Echague. 
    La Bahía de la Concha es una de las zonas más conocidas y carismáticas de la ciudad. Su paseo es mundialmente famoso y cita obligada para los lugareños y visitantes, y su playa, la más aristocrática de las tres que tiene la ciudad. La bahía se extiende desde el monte Igueldo, hasta el Real Club Náutico a las faldas del monte Urgull, y en el centro de la bahía se encuentra la Isla de Santa Clara.
    El Palacio de Miramar se encuentra entre las playas de la Concha y Ondarreta. Se inauguró en 1893, de estilo de casa de campo inglesa. La totalidad de los gastos de construcción corrieron a cargo de la Reina Regente y fue su alojamiento durante los veranos. A raíz de la muerte de la Reina, el edificio conoció una decadencia progresiva. En 1971 el Ayuntamiento adquirió la finca y los jardines, que quedaban convertidos en Parque Municipal, abierto a toda la población, dedicándose el Palacio a recepciones y actividades culturales.
    El Monte Igueldo, con una excelente vista panorámica de la bahía. Hay un funicular que sube hasta el parque de atracciones que se encuentra en lo alto.
    La Isla de Santa Clara, un pequeño islote situado en el centro de la bahía de La Concha, cuyas únicas edificaciones son un faro y un pequeño muelle, se convierte en verano en la cuarta playa de San Sebastián, a pesar de ser rocoso y abrupto su perfil. Frecuentada por visitantes asiduos que le otorgan un ambiente familiar, está unida al puerto por un servicio de embarcaciones a motor que funciona sólo en verano.
    El Aquarium, en el muelle donostiarra, totalmente renovado y convertido en un pequeño pero moderno museo, con un túnel bajo el agua, por el que podemos pasear entre tiburones y otras especies marinas.
    A pocos metros nos encontramos con el nuevo Museo Naval, en el que podemos ver la evolución de las embarcaciones desde los tiempos de la captura de ballenas, las herramientas y cordelería que utilizaban, maquetas de navíos de guerra (entre ellas una de un navío realizado por el gran marino y constructor naval Antonio de Gaztañeta, entre otras curiosidades.
    El Palacio de Ayete, en el barrio de Ayete. Situado en una de las colinas que rodean el centro de la ciudad, fue construido en 1876 por los Duques de de Bailén. Es en la actualidad es de propiedad municipal, y sus hermosos jardines están abiertos al público. 
    El Teatro Victoria Eugenia. Inaugurado en 1912 por los Reyes. A principio de siglo San Sebastián era destino turístico mundial, por lo que por el Teatro pasaron grandes figuras de la música. Actualmente es sede de los conciertos de la prestigiosa Quincena Musical Donostiarra y del Festival Internacional de Cine. En 1983 el Teatro revertió al Ayuntamiento y en 1985 se realizaron unas obras de restauración interior y exterior para modernizarlo. En la actualidad está nuevamente cerrado por obras sin que esté claro la finalización de las mismas por problemas de financiación.
    La Catedral del Buen Pastor, situada en la zona céntrica de la Ciudad. Obra del arquitecto Manuel de Echave. Es la iglesia de mayor tamaño de San Sebastian. De estilo Neogótico. Siglo XIX (Inaugurada en 1897).  La planta de edificio es rectangular y simétrica y tiene una superficie de 1.915 metros cuadrados.
    La Iglesia de San Vicente, de estilo Gótico, Siglo XVI. En la Parte Vieja.
    La Iglesia de Santa María, se encuentra en la Parte Vieja de la ciudad. Originalmente era de estilo románico. Se amplió con los estilos gótico y renacentista entre los años 1522 y 1560. En el siglo XVII le afectó la explosión del castillo, se iniciaron las obras de reconstrucción bajo la dirección de Don Ignacio de Ibero y Don Francisco Ignacio de Lizardi hacia 1740. La iglesia tiene planta rectangular, con un ábside semicircular y varias dependencias secundarias. 

Principal ] Arriba ] Restaurantes ] Alojamiento ] De tapeo ] [ Que visitar ]